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Prevenir la pérdida auditiva en el trabajo

Según un estudio realizado por investigadores del centro de control de enfermedades del Instituto Nacional de Seguridad y Salud, el 13% de trabajadores estadounidenses tienen pérdida auditiva. La pérdida de audición o sordera se produce en trabajadores debido a la exposición a niveles de ruido elevados y durante un largo periodo de tiempo. Los datos del estudio indican que el sector de la minería, construcción y fabricación son los más expuestos a sufrir hipoacusia. Esto se debe al tipo de actividad que desarrollan y la maquinaria con la que trabajan cada día. Cómo afecta la pérdida auditiva Enfrentarse cada día durante la jornada laboral a ruidos, puede afectar en mayor grado a sufrir sordera. Pero, también, tiene otras consecuencias físicas y psicológicas. Por un lado, el trabajador puede sufrir insomnio,dificultad para concentrarse, que puede afectar a un descenso en el nivel de rendimiento. Asimismo, la exposición al ruido puede aumentar el nivel de ansiedad o la irritabilidad. De hecho, el cuerpo puede reaccionar y segregar sustancias ácidas y hormonas suprarrenales, una situación que se asocia como alarma ante los primeros síntomas del estrés. A nivel físico, la exposición al ruido puede ocasionar en el trabajador taquicardias y un aumento de la frecuencia respiratoria. Esta situación puede derivar en Taquipnea e incluso en un infarto al corazón. Medidas preventivas ante el ruido Según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se deben de tomar medidas preventivas para evitar accidentes laborales y enfermedades como la pérdida auditiva. Los trabajadores expuestos a niveles de ruido deben de utilizar equipos de protección individual (EPI) como son auriculares o tapones protectores. Estos auriculares aíslan el ruido y protegen al trabajador. Deben de usarse cuando se vayan a realizar actividades que impliquen un ruido elevado como una utilizar herramientas pesadas tipo motopico o taladros. Del mismo modo, muchas actividades debido a los elevados niveles de ruido que generan, además de los EPIs, se desarrollan en instalaciones aisladas. Estas instalaciones también sirven para proteger al resto de trabajadores. En las obras o construcciones se deben acotar las zonas que impliquen un peligro y restringir el paso a personal autorizado. Además, se debe señalar la necesidad obligatoria o preventiva de utilizar auriculares para proteger tanto a trabajadores como a aquellos que visiten las instalaciones que suponen una alta exposición al ruido.

Pilas de audífonos, durabilidad y conservación

Las pilas de los audífonos tienen un sello protector, una vez que este se quita la pila comienza a consumir. Por tanto, aunque la saquemos del audífono y le pongamos el sello de nuevo seguira? consumiendo. Asi? que esta pra?ctica no es recomendada porque abrir y cerrar constantemente el audi?fono para introducir y sacar la pila puede provocar que acaba por estropearse. Co?mo detectar que las pilas del audi?fono se esta?n agotando Las pilas de los audi?fonos tienen una duracio?n entre 4 y 15 di?as. Pero puede variar dependiendo de varios factores, entre ellos, el tipo de pilas que se utiliza y la calidad de la misma, el tiempo de uso del audi?fono, ya que hay clientes que so?lo lo utilizan en casa o al salir cuando acuden a reuniones. Tambie?n, influye el volumen del audi?fono, cuanto ma?s alto ma?s energi?a de la pila consume. Por norma general, las pilas dejan de funcionar de forma repentina. No se puede detectar que la pila se esta? agotando, dado que el audi?fono funciona perfectamente, no se oye ma?s de?bil el sonido ni distorsionado. Por tanto, tenemos que tener siempre pilas de repuesto y a ?nanotar cuando las vamos cambiando, para evitar quedarnos sin audi?fono por falta de pilas. Los modelos ma?s avanzados tienen detectores de bateri?a. Estos audi?fonos emiten un pitido cuando las pilas se esta?n acabando, con el fin de buscar pilas de repuesto y tenerlas a mano siempre que estemos usando el audi?fono. Consejos para alargar la vida de las pilas Para prevenir que las pilas se estropeen recomendamos que se mantengan alejadas de monedas u objetos meta?licos para evitar que se descarguen. Otra buena pra?ctica para alargar la vida u?til de las pilas es dejar la tapa del compartimento levantada por la noche, con el fin de evitar que se acumule la humedad. Cuando las pilas se hayan agotado y llegue el momento de cambiarlas, es recomendable lavarse y secarse bien las manos, ya que la grasa natural de la piel puede estropear las pilas y a la larga el audi?fono. Por u?ltimo, conserva las pilas en ambientes frescos, que no sean demasiado fri?os ni excesivamente calurosos, para evitar que se descarguen. Todas las pilas de audi?fonos que tenemos en Audioactive son de las mejores marcas existentes en el mercado y de calidad excelente.

¿Por qué las gafas están mucho más aceptadas que los audífonos?

Las gafas se han convertido en un complemento más, hasta el punto que muchas personas utilizan la montura de las gafas incluso sin cristal. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los audífonos, que permanecen a la sombra y no tienen la misma aceptación social que llevar gafas. Hasta hace unos años esto no era así. Llevar gafas de vista para muchas personas era motivo para acomplejarse y sufrían burlas, sobretodo los niños en el colegio. Nadie quería llevar gafas y optan por las lentillas. Sin embargo, la tendencia ha cambiado. Las gafas pasaron de ser un objeto que usábamos para ver mejor la tele en casa a un artículo de moda, que se cuela entre los accesorios como un bolso o un pañuelo. Las grandes marcas comenzaron a acuñar las patillas de las gafas, pasando de una moda de monturas casi invisibles a las gafas cuadradas en pasta negra y cuanto más grandes mejor. Ya no son motivo de burla y existen múltiples modelos para elegir, desde tamaños hasta colores. Sin embargo no ocurre lo mismo con los audífonos. A pesar de que la tecnología ha evolucionado a su favor y ha hecho que sean mucho más ligeros y discretos, hay una gran resistencia a aceptar los audífonos. Resistencia a aceptar los audífonos La diferencia clave entre aceptar las gafas antes que los audífonos puede deberse a que padecer sordera está asociado a la vejez y cuesta mucho más reconocer la pérdida de esta facultad. Pero es un pensamiento erróneo, dado que muchas personas sufren discapacidad auditiva en edades tempranas o adultas, sin necesidad de llegar a la vejez. Por otro lado, a nivel estético se ven mucho mejor con gafas que con audífonos, aunque estos son muy pequeños e con los años se han incorporado grandes avances. De hecho, tan sólo entre el 15 y 20 % de la población que debería usar audífonos no lo hacen. La sociedad ha marcado una resistencia a aceptar los audífonos, de hecho no ve del mismo modo a las personas con pérdida auditiva, que pueden solucionar su problema con un audífono, que a las personas con pérdida visual, que usan gafas. Esto ha hecho que se desarrolle un sentimiento de vergüenza ante la necesidad de llevar audífonos y muchas personas opten por no comentar su problema con sus amigos o familiares, dejen pasar el tiempo y acaben por perjudicarse a sí mismos, disminuyendo su calidad de vida. Los audífonos mejoran la calidad de vida como las gafas El uso de audífonos está íntimamente relacionado con la tercera edad. Cuando se cumplen más de 60 el riesgo de sufrir hipoacusia es mucho mayor. Aunque muchas personas son conscientes de sufrir hipoacusia prefieren no comentarlo con nadie.  Hasta que son los amigos o familiares quienes detectan la sordera y toman medidas. Existen múltiples soluciones auditivas que mejoran la calidad de vida de las personas que sufren hipoacusia. Del mismo modo que se usan gafas para ver mejor la televisión o leer un libro, hay audífonos específicos para escuchar mejor una película o disfrutar de la radio. Del mismo modo que hay personas que llevan todo el día las gafas puestas porque las necesitan para conducir, usar el ordenador o leer los carteles en la calle, las personas con sordera pueden mejorar su día a día con el uso continuado de audífonos. De este modo, podrán conducir con mayor seguridad y escuchar los pitidos de un coche, disfrutar de la radio o tener una conversación de trabajo por teléfono.

Ciegos y sordos necesitarán una autorización médica para contraer matrimonio

Un error en la modificación del Código Civil, aprobada en julio de 2015, hace estragos y genera el desconcierto entre todas aquellas personas que sufren discapacidad sensorial, es decir, ceguera o sordera. La normativa recoge que: “Si alguno de los contrayentes estuviere afectado por deficiencias mentales, intelectuales o sensoriales, se exigirá por el secretario judicial, notario, encargado del Registro Civil o funcionario que tramite el acta o expediente, dictamen médico sobre su aptitud para prestar el consentimiento” Con esta nueva normativa, que tras un año sin Gobierno entrará en vigor sin posibilidad de revocarse o promulgarse una nueva, se suma una nueva barrera social a personas invidentes o con hipoacusia. La solución inmediata, ya que no dará tiempo a ONCE, Cermi, Fiapas y la Confederación Estatal de Personas Sordas trabajan junto a la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia en una circular que será vinculante y de obligado cumplimiento para todos los cargos que pueden celebrar matrimonios. En ella, se recoge una interpretación restrictiva de la ley, con el fin de que solo afecte a aquellas personas que no tiene capacidad de consentimiento. La sordera no es un impedimento al amor Esta normativa supone un insulto y motivo de indignación para aquellas personas con discapacidad sensorial, ya que atañe a la esencia de la felicidad: el amor. El matrimonio, para muchas personas, es el camino a emprender en pareja, supone los primeros pasos para formar una familia, la confianza, afrontar los múltiples problemas que lleguen juntos y derrotarlos unidos. Problemas que son de la vida cotidiana y que, independientemente de sufrir ceguera o sordera, cualquier persona debe afrontar a lo largo de su vida. Con esta norma, se pide a un médico que valore si una persona ciega o sorda tiene capacidad para afrontar el matrimonio y todo lo bueno y malo que ello conlleva. ¿Qué sentido tiene esto? Ninguno. ¿Cómo un papel expedido por un profesional médico va a ser atenuante para que un matrimonio se consuma? Entre las cientos de preguntas que vienen a la cabeza al salir a la luz esta noticia, se plantean qué se va a valorar en este examen, tal vez se valore entre otras cosas, la capacidad de ser padres, de afrontar el pago de una vivienda común o la capacidad para vivir intensamente el amor. Las personas con problemas de ceguera o sordera no necesitan un examen médico para sentir el amor y vivir en pareja el matrimonio como hasta ahora se ha hecho. Lo único que necesitan es el cariño y apoyo de su pareja. Un paso atrás en la lucha A lo largo de los años, las personas con discapacidad auditiva han luchado contra la discriminación, tanto en círculos sociales como en laborales. Ahora, una norma copiada y pegada de una ley previa a la Constitución española por error, según apunta ONCE, supone un paso atrás en esta lucha por la igualdad. Las personas con hipoacusia y su colectivo han logrado grandes avances, el primero y más importante: el respeto, que quedó truncado con este texto normativo y su futura aprobación. Desde los avances tecnológicos para personas con discapacidad auditiva, que tienen a su alcance modernos e innovadores audífonos; hasta la concienciación colectiva que se ve reflejada en los medios de comunicación, que facilitan el subtítulo de sus emisiones; la lucha nunca ha parado. La tecnología ha logrado desarrollar audífonos que aumentan la calidad vida de personas con hipoacusia, permitiéndoles asistir a eventos sociales como reuniones de amigos, al cine o disfrutar de su programa preferido sin perder ningún dato importante del día a día. Toda la evolución y lucha por lograr la integración en puestos de trabajos se puede ver cuestionada con este texto. Las personas sordas desarrollan puestos de trabajo en cualquier sector y actividad, de forma tan competente como aquellas personas que carecen de este problema. Lograr esta integración laboral ha sido un ardua lucha de años y de trabajo por parte de los colectivos afectados, un trabajo que se ve entumecido con un texto que exige el consentimiento médico para contraer matrimonio si padeces una discapacidad sensorial. Las personas con discapacidad sensorial, como la sordera, tienen al alcance de su mano apoyo suficiente y tecnología avanzada para vivir su día a día como cualquier otra persona, incluyendo la felicidad de contraer matrimonio en igualdad de condiciones.

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